martes, julio 03, 2007

El botón rojo

Qué curiosos somos los seres humanos... Tan distintos todos y a la vez tan parecidos. Así ocurre que compartimos muchas experiencias y sucesos de nuestra vida con otros como nosotros.

Como el botón rojo. Todo el mundo, por diferente que sea, tiene un botón rojo. Explicaré la situación: Coloca a una persona delante de una inmenso teclado con millones de botones de distintos tamaños, colores y funciones. Dile que puede trastear todo lo que quiera, que puede presionarlos todos las veces que le de la gana, EXCEPTO (y aquí es donde quería llegar) el botón rojo. Grande, reluciente, algo apartado del resto. Uno se imagina su sonido, lo que sentirá al apretarlo, las consecuencias que traerá... Y entonces ya no imoprtan los demás botones. Lo único que queremos hacer es pulsar el dichoso botón rojo.

Maldita sea, que estúpidos somos. ¿Para qué? me pregunto. ¿Por qué? Sencillo: nos han dicho que no lo hiciésemos.

Todos nos hemos cruzado alguna vez en nuestra vida con un "botón rojo". A algunos afortunados sólo les ha ocurrido en una ocasión, pero no creáis que los casos recurrentes nos sentimos más sabios al respecto: estamos avocados a cagarla aunque creamos que hemos aprendido la lección.

Cuando nos encontramos con nuesro "botón rojo", estamos al frente de un encrucijada. Toca decidir: podemos hacer lo correcto y obviar su existencia, o podemos arriesgarnos a pulsarlo, rezando para que el placer de hacerlo supere con creces las consecuencias si es que estas son tan terribles como parecían.

Por desgracia, ni mi basta experiencia en meter la pata no me sirve para daros consejos sobre qué camino elegir. Pero sí os puedo decir una cosa: Sed valientes, y afrontad las consecuencias de lo que suceda, recordando siempre que el camino no se encuentra ni a vuestra izquierda ni a vuestra derecha, sino a vuestros pies.

14 comentarios:

Morgana dijo...

Es es tan bonito.... brillando y parpadeando allí diciendo "mirame, mirame"

Es un botón ignorado, todo el mundo qiuere tocarlo pero es que es demasiado peligroso. XD

Jajaaja buen post, si señor

Elendil dijo...

Hay una canción de Fito y los Fitipaldis, llamada "un buen castigo", en donde lo resume perfectamente:
"La verdad es que me interesa sólo por estar prohibido".

Y es que, efectivamente, aunque las tropecientas veces anteriores al pulsar el botoncito todo haya estallado por los aires, seguimos queriendo apretarlo.

Si es que somos unos cabezotas... xD

Elii dijo...

holaa..
soy elisa..
te cuento..llegue a tu blog x estar terriblemente aburrida en un dia con lluviaa y mucho frio!..asi que sin mucho para hacer en vacaciones de invierno..dicidi entrar al buscador y poner " me aburro".. como uno de los resultados de la busqueda estaba tu blog, seguramente x el titulo ( cosas que escribo cuando me aburro)
lo lei y me gusto mucho lo qe escribis y muchas veces coincido con vos.
qeria agradecerte xq sin saberlo me sacaste un poco el aburrimiento
=)
espero qe vos estes bien. te dejo un beso..desde argentina =)


elisa7_@hotmail.com

Natalia Hernández dijo...

Sorprendida fijo eh???? Cuando escribas tu primera novela yo quiero un ejemplar firmado eh??? jejeje!!!

Qué tengas un buen día!!!!

Ah, y cual es tu botón rojo????

Anónimo dijo...

El ser humano aprende a base de tocar botones rojos, si lo toca y le da una descarga no lo vuelve a tocar,si le dan un caricia seguirá tocándolo.
Si no hubieramos apretado botones rojos a lo largo de la historia seguiríamos en cavernas.
Al final la curiosidad y la imaginación es lo que nos distingue de los animales.
Luego la experiencia hace que sepamos en que situaciones es mejor no tocar el botón rojo y en cuales sí.
Seguiremos siendo personas mientras podamos tocar botones rojos, seguiremos siendo libres mientras se tenga la opción de tocarlos o no.
Vivan los botones rojos!! y vivan las consecuencias de tocar esos botones rojos que nos hacen más sabios y más experimentados.

Topo

Elia dijo...

Gracias Elisa!

Me alegro mucho de haberte entretenido, espero verte más por aquí :)

Natalia... no pienso decírtelo xD

Eowyn Zirbêth dijo...

Deliciosos botones rojos. Lo malo es cuando se te juntan varios a la vez, te dejas tentar por ellos, y se te acumulan los problemas.

sonia dijo...

la verdad que estaba aburrida sin poder dormir y con una calor insoportable en Ecija (sevilla imaginate con 40 y algo grados) y nada puse "me aburro" en el google y me salio tu blog y me decidi a leerlo.Me ha encantado, no solo me a kitado el aburrimiento sino que te animo a que publique un libro que yo te lo compro, porque me encanta tu forma de llegar y de transmitir es impresionante y de la imaginacion que se puede llegar a tener.

gracias por tus historias tan entretenidas y reales.

Anónimo dijo...

he puesto en google: me aburro, he salido aqi y la verdad sqe el rato qe he pasado leyendo lo qe scribes me lo he pasado muy bn.

me ire pasando a ver qe hay nuevo

Elia dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios!

Encantada de quitaros el aburrimiento ^^

Anónimo dijo...

Hola!!!sabes?creo que eres una persona magnífica que hace recapacitar sobre cosas, y en cuanto a lo del botón rojo..yo de pekeña en las escaleras mecánicas de un Centro Comercial se me ocurrió la idea de pulsar un suave u brillante botón rojo que estaba rodeado de un círculo amarillo seguía teniendo la tentación de volverlo a pulsar,queizá fuese por el wapiximo guardia k se acercó ese día y lo arregló todo,jajaja,y bueno como la tentación siempre me supera ...bueno el caso es que yo tenía un parguas en la mano y había mucha gente ese día prisas,etc y se me ocurrió volverlo a hacer...nadie se dió cuenta,pero yo me encontré enormemente satisfecha.
Un saludo y sigue escribiendo enrtadas así de...,de...PERFECTAS!

Un SaLuDo!!!

Anónimo dijo...

Nunca se me habría ocurrido llamarle botón rojo. A lo largo de mi vida no he podido evitar pulsarlo mas de una vez. QUIÉN LO PUSO AHÍ?

Evita dijo...

Hola Elia, perdona lo que voy a decirte, ABÚRRETE MÁS, por favor...
Me ha encantado todo lo que has escrito, me he sentido identificada mas de una vez, y si para que escribas más, tienes que estar aburrida..

Evita dijo...

Nunca se me habría ocurrido lamarle botón rojo. A lo largo de mi vida no he podido evitar pulsarlo mas de una vez. QUIÉN LO PUSO AHÍ?