jueves, enero 08, 2009

Memoria externa


Banda Sonora (opcional): Quique González - La ciudad del viento Escuchar


Uno melancólico, pero sólo un poco :)

Hoy no han aceptado uno de mis regalos de Reyes. La persona en cuestión tenía sus razones para rechazarlo, supongo, pero... siempre es triste.

- ¿Y qué hago con él ahora? - le he preguntado.
- Quédatelo tú - ha contestado - y utilízalo. No es algo barato, así que dale uso.

El regalo en cuestión es una memoria externa. Yo nunca he querido una, y no sé si la necesito. Algunos amantes de la tecnología me dirán: "¡Estás loca, claro que la necesitas! ¿Y si tu ordenador revienta y lo pierdes todo?" Pues no sé qué pasaría entonces. Pero me ha dado por reflexionar.

La persona que ha rechazado mi regalo lo ha hecho en parte porque quiere sacarme de su vida. Algunos lo llaman "pasar página". Hay personas que son incapaces de hacerlo. El perder el contacto, aunque sea durante un cierto tiempo, con alguien a quien han querido (y quieren) mucho supone un esfuerzo tremendo. Hay otras personas que de lo que son incapaces es de olvidar si tienen que mirar a la cara a la persona cuyo recuerdo tratan de sacudirse tan desesperadamente como nos sacudimos el agua de encima al salir de una piscina. A mí me parece una enfermedad muy parecida, y en esos casos un disco duro externo puede ser un paliativo.

La memoria externa cumple una doble función: almacena y deja espacio. Si nuestros ordenadores son un reflejo de nuestras vidas, todas las fotos, los e-mails, los recuerdos, pueden resultar dolorosos. En ese caso la memoria externa puede ayudar sacando de nuestro ordenador aquellas cosas que no queremos ver, porque suponen un duro golpe cada vez que nos cruzamos con ellas sin querer (o queriendo, hay gente muy masoquista). Por otro lado, los recuerdos no se pierden para siempre en el olvido, y si algún día recuperamos las fuerzas y nos sentimos nostálgicos podemos recurrir a ellos para refrescarnos la memoria. E incluso podemos sorprendernos a nosotros mismos sonriendo al recordar alguna anécdota.

Ojalá la vida fuera tan sencilla como hacer limpieza en el PC. Pero no es un mal comienzo en cualquier caso.

No sé... quizá utilice el regalo.

Post y música dedicados a Idas.

5 comentarios:

topomader dijo...

El/la persona que no ha aceptado el regalo me parece un poco orgullos@,aunque como dices tu ,sus motivo tendrá.
DE todas maneras hay que saber quien está dentro o fuera del "círculo de confianza".

Precisamente la noche de Reyes quedé con un amigo que me decía que amigos tienes 1 ó 2 el resto vienen y van e incluso puedes perder algún amigo y con el tiempo cruzarte con el y recuperarlo...

Besos

Cucolive dijo...

Yo ya te lo dije por algun lado....Lo que pasa es que no se por donde.

Besos

Anónimo dijo...

Hay otra opción: la de aquellos que depositaon su confianza en ti para darse cuenta después de que no la merecías ni de lejos. Por eso, se alejan de ti. A esos (muchos) no les cuesta ningún esfuerzo sacarte de sus vidas: es una liberación.

Pero no te preocupes, mientras tengas a tu "príncipe azul" dispuesto a seguir consintiéndote todas las tropelías (seguro que piensa que cambiarás por lo bueno que es contigo, vaya calzonazos que has hecho de él) no te quedarás sola... del todo.

Por supuesto, este comentario sólo lo vas a leer tú, porque lo moderarás según lo leas. No es bueno que se sepa la verdad. ¿O a lo mejor no, porque podrás sacarle partido para hacerte la víctima?

Elia dijo...

Ya está publicado tu comentario, "Anónimo".

Por supuesto te has cubierto muy bien las espaldas para pensar mal de mí lo publicase o no: en el primer caso me hago la víctima y en el segundo no quiero que se sepa "la verdad".

Hay dos cosas ciertas. La primera es que tengo muchos defectos y que habrá personas para las que sacarme de su vida sea un alivio.

La segunda es que eres un cobarde, seas quien seas. Yo nunca he comentado en ningún blog sin decir quién era, y menos si mi intención era ofender al autor. Esconderse tras el anónimo sólo me lleva a pensar que tengo que tomarme en serio tu opinión lo justo y necesario.

Que pases un buen día, rata cobarde y miserable.

ELIA.

Erendis dijo...

como diría Jack el Destripador:" Vamos por partes".
1º Creo que siempre cuesta sacar a alguien de tu vida, y que duele por ambos lados, porque, ocurra como ocurra, siempre vuelve el recuerdo a recordarte aquella persona que se fue y siempre trae melancolía... Y entiendo ambas partes, porque a las dos les duele, siempre ocurre....

2ºEs demasiado fácil tirar la piedra y esconder la mano, no vale atacar y pensar todo el rato mal del otro para poder siempre "tener la razón", igual el anónimo debería de replantearse su forma de mirar las cosas y desde luego, de hacerlas. Porque dado lo que dices y como lo dices, solo consigues desacreditarte y hacer saber que tu opinión no merece la pena.