martes, julio 21, 2009

Sexo, mentiras y cintas de vídeo



Banda sonora (opcional): The Strokes - Meet me in the bathroom Escuchar



Sexo

Clave en un relación. De hecho, es básicamente lo que diferencia a un buen amigo, con el que puedes salir a cenar, ir al cine o escaparte un fin de semana, de un novio, que cumple todas esas funciones y además, se acuesta contigo. Así que de hecho podríamos decir que sin sexo, no hay relación.

Si no se "encaja" en ese sentido, la cosa se pone difícil. Aunque no estoy realmente segura de si es una cuestión de conexión o simplemente hay personas que practican el sexo bien, y otras que lo hacen francamente mal. A menudo pienso que cuando un hombre defiende fervientemente la teoría de que no existe gente que lo haga bien y gente que lo haga mal, si no que depende que como encajen las dos partes, es muy posible que lo diga porque sea de los que en la cama es el equivalente a Leticia Sabater en una fiesta heavy: no tiene ni idea de qué hacer y además se le nota. Pero todos los humanos necesitamos justificarnos alguna vez.


Mentiras

Que los hombres disfruten del sexo más que las mujeres, o que siempre tengan ganas y ellas no, me parece la patraña más grande de todos los tiempos, a la altura de la chorrada del Actimel y los L Casei e Inmunitas (¿qué mierda es un "Inmunita"? Esta es sólo mi opinión, pero dada mi pequeña experiencia me atrevo a decir que creo sinceramente que si a una chica, por lo general, no le apetece, es porque no lo disfruta, es decir, él es un patán, o ella, o los dos. Echarle la culpa a nuestra diferencia de género es una forma de quitarse el marrón. De eso nada, chaval, hay que hacer un esfuercito y cumplir.

¿O vais a decirme que cuando a un hombre se le quitan las ganas no nos parece a todos rarísimo y empezamos a preocuparnos? "Debe ser estrés, o que está realmente deprimido. Algo le debe pasar, seguro". Ya claro. Pero si a nosotras no nos apetece, es porque somos mujeres. Pero que morro.


Cintas de vídeo

En vez de ver tanto porno, lleno de situaciones estravagantes en las que NUNCA se verán involucrados, los hombres deberían ver "Sexo en Nueva York". Parecerá una cursilada, pero pueden aprender un par de cosas interesantes. Algunas se lo agradeceríamos mucho.


Y antes de despedirme, una ley universal que se cumple bajo cualquier supuesto sobre el Sexo, las Mentiras y las Cintas de vídeo:

Si el sexo es más y mejor en tu cabeza que con la persona con la que sales, es hora de dejarlo

Sed felices.

martes, marzo 24, 2009

Relevo generacional




Banda Sonora (opcional): Luis Ramiro - K.O. Boy Escuchar


Parece extraño, pero este post está inspirado por una clase que recibí hace dos semanas sobre Política de Inversión, en una maravillosa asignatura llamada "Gestión de Carteras". ¿Les suena árido, aburrido, complejo? No se preocupen, no están enfermos. Es así.

No obstante, llegados a cierto punto de la clase, nuestro profesor tuvo a bien mostrarnos la pirámide generacional que el INE espera de aquí al año 2050.
Deléitense:

(Instrucciones: Dadle al play, luego dos o tres veces al botón de avanzar para pasar las primeras diapositivas y a partir de entonces avanza solo)



Esto es, los españolistos tenemos tan pocos hijos que dentro de unos años muy pocos trabajadores mantendrán a muchísimos abuelillos. Y por cierto, nótese que la mayoría de las mujeres sobreviven a sus maridos. Ya lo siento.

Pero lo que me vino a la mente en ese momento piramidal no fueron sesudas reflexiones sobre demografía española, sin no que las personas, a lo largo de las muchas etapas de nuestra vida, pasamos por ese "relevo generacional".

Cuando somos pequeñines la elección de nuestros amigos se basa en un par de cosas fundamentales: con quién te lleva tu madre a jugar al parque y con quién nos sientan en el cole (casi siempre por orden de lista). En cuanto tenemos un poco de uso de razón, se produce el primer relevo generacional, en el que del grupo primigenio escogemos a aquellos amigos que tienen en común con nosotros algo más que la ingestión de plastilina, y a esos se añaden otros desconocidos con los que entablamos amistad.

En la época adolescente se dan dos situaciones: Una, que el relevo se produzca de manera brutal, con una sustitución absoluta que sintoniza con el cambio hormonal sufrido, y que hace que pasemos de un grupo a otro (muchas veces dependiendo de el/la novio/a de turno) hasta que encontramos aquél en el que más a gusto nos encontramos. La otra situación, completamente opuesta, se produce cuando el grupo primigenio afronta y comparte los diferentes cambios que sufrimos en nuestra forma de vestir, sentir, pensar. Esto refuerza los vínculos y generalmente los convierte en eternos.

Al llegar a cierta edad, generalmente la universitaria y post universitaria, es posible que el relevo se produzca con bastante frecuencia. En la mayoría de los casos esta frecuencia es directamente proporcional al número de veces que cambies de pareja. Te hechas una novia, conoces a sus amigos, quedas con ellos de vez en cuando, entablas una relación de cuasi amistad (ya sabéis que opino que los amigos de tu novio/a no son tus amigos) y de repente, la relación se termina y te quedas compuesto, sin novia y sin colegas. Pero no sufras hombre: ya llegará la siguiente novia con los siguientes amigos para hacer el consiguiente relevo generacional.

Y aquí me detengo, en este punto en el que me dio por reflexionar: ¿qué pasa si no queremos que se produzca ese relevo? ¿Qué pasa si, simplemente, nos negamos a sustituir a los miembros de la "antigua vida" por unos nuevos?

Porque estos cambios, al final, acaban siendo pesados, dolorosos y difíciles. La necesidad de seguir adelante con nuestra vida, el deseo de supervivencia, nos obliga a olvidar ciertos momentos y a ciertas personas, lo que deja lagunas y hasta veta ciertos rincones de la mente, donde fijamos un cartel que reza: "Prohibido entrar, peligro de llanto inminente".

Es lógico que estas situaciones se produzcan. Al fin y al cabo lo suyo es que intentemos sufrir lo menos posible. Sin embargo, cuando las circunstancias se repiten una y otra vez, empiezas a sentirte un poco engañado. Vamos, que lo del relevo generacional es un timo. Y además un timo un poco cruel, que en ocasiones se repite con más asiduidad de lo que quisiéramos todos.

Por eso a veces te plantas y dices "Se acabó, aquí me quedo. Paso de sustituir nada. Esto es más frustrante que limpiar los baños de una discoteca: te matas para que quede perfecto y reluciente pero sabes que cinco minutos después todo volverá a estar lleno de meados. Prefiero lo malo conocido, aunque sea un poquito doloroso al pesadísimo proceso de volver a reordenar mi vida amorosa y social".

Si todo dependiera de ti... Pero ay, la vida es dura, y este tablero se comparte con muchos otros jugadores que puede que hayan decidido seguir la partida sin ti.

El relevo generacional tan inevitable como el paso del tiempo, y está unido a él con un lazo tan fuerte que ni siquiera la actitud más testaruda puede romper.

Por suerte, a veces ese relevo nos trae cosas maravillosas. Mientras tanto, habrá que aguantar el temporal. Para eso somos unos supervivientes.

jueves, marzo 05, 2009

Historia "Almodovariana"



Banda sonora (opcional y optimista): Pete and the pirates - Knots Escuchar

Así la definió Samantha, su protagonista. Aunque yo preferiría llamarla "Defender la alegría", pero al fin y al cabo, como la historia es suya, tiene derecho a elegir el título de la misma.

Era un mediodía de un lunes-martes-miércoles-jueves. La verdad, el día es irrelevante, y cuando trabajas, salvo el viernes, todos parecen el mismo. Hallábase Samantha esperando el autobús para ir a buscar a su madre y acompañarla al aeropuerto. Aparece por fin en el horizonte el susodicho, Samantha se sube, se acomoda en el asiento y se deja llevar entre el mar de corbatas y tacones en coches deportivos ridículamente pequeños o todoterrenos ridículamente grandes.

En esto, el autobús se detiene en una parada donde nadie espera, nadie baja y nadie sube. El autobús avanza medio metro para situarse junto al semáforo en rojo, preparado para salir disparado en cuanto cambie el disco. Entonces aparece en escena una señora mayor, que tímidamente da un golpecito en el cristal de la puerta. El conductor no se inmuta. La viejecita vuelve a intentarlo. El conductor en sus trece, ni pestañea (modo estatua: ON). La mujer se da por vencida y vuelve a la parada, donde se sienta a esperar.

Samantha, que ha presenciado la escena, y que lleva puestas sus gafas de "La vie en rose", toda optimismo y amabilidad, piensa:

"Eso es que el conductor no la ha visto...". Y ni corta ni perezosa, abandona su cómodo asiento y llega hasta el conductor.

- Disculpe - dice ella - Creo que no ha visto que había una señora en la puerta.

- Sí la he visto - responde tajante el conductor - ¿Y?

- Pues hombre - contesta Samantha sorprendida - Que podría haberle abierto la puerta.

- Es que si no estoy en al parada no tengo por qué abrir - dice con el desprecio del típico malvado de opereta cutre.

Samantha gira la cabeza. La mitad del autobús aún está en la parada. Así se lo comenta a su amargado interlocutor.

- Es que si ya he abierto las puertas una vez, no tengo por qué volver a abrirlas - y en esto levanta más la voz, resultando ya grosero - ¡Además, que a mí nadie me hace favores en el trabajo y yo no tengo por qué hacerlos!

Y con esto, zanjado queda el tema. Vuelve Samantha a su asiento perpleja, y en el autobús ya se oyen murmullos de otros viajeros que (ya sean cotillas o comprometidos), han sido testigos de toda la historia.

Cuando llega su momento, Samantha presiona el botón de parada y se apresura a situarse junto a la puerta (no vaya a enfadarse el Sr. Conductor). Fue en ese momento cuando el murmullo de protestas y del "hay qué ver, qué gente" se hizo perfectamente audible, e incluso un par de testigos ofrecieron a Samantha su apoyo y su número de teléfono para que presentara una queja en nombre de todos a nuestra amada EMT.

Baja mi amiga, recoge a su madre y ambas suben a un taxi. "Al aeropuerto, por favor", y comienza a contarle a su madre la increíble historia vivida en el autobús. En esto el taxista, que no es sordo, le pregunta:

- Disculpe que la moleste. ¿Está hablando usted de un "compañero"? (con "compañero" se refiere a otro taxista, por si no estáis familiarizados con la jerga)

- No, es un conductor de autobús. ¡Pero hay que ver, qué poca vergüenza!

- ¡Tienes usted mucha razón señorita! - responde el taxista - Si es que no se puede ir así por la vida. Mire, coja una hoja del montón que tengo ahí detrás, y llévesela para repartírsela a todo el mundo, como estoy haciendo yo.

Samantha coge una hoja del montón de copias, y encuentra escrito lo siguiente:

"LA SONRISA"

Una sonrisa no cuesta nada y significa mucho.

Enriquece a los que la reciben sin empobrecer a los que la dan.
Dura un instante, pero su recuerdo es eterno.

Nadie es tan rico como para poder vivir sin ella,
ni tan pobre como para no poder regalarla.

Gracias a ella se crea un clima amable y hogareño.
Es el signo sensible de la amistad.

Una sonrisa relaja al que está nervioso
y da coraje al descorazonado.

En resumen, ¡SONRIE!"

Normal que nuestra amiga volviera por la tarde a la oficina como si se hubiera colado en una película surrealista, o una de Almodóvar, como ella misma señaló, impresionada de cómo somos los seres humanos, unos tanto y otros tan poco.

Después de escucharla me pareció tan curiosa que solicité su permiso para colgarla en el blog. Y mientras me pasaba el poema de la sonrisa, le dije:

- Esta historia refuerza mi teoría.

- ¿Qué teoría?

- Que cuando la gente no folla, se les acaba notando.

(Y cuando es alegre y feliz, también)

domingo, febrero 15, 2009

Un 14 como otro cualquiera...


Banda sonora (opcional): The Coral - Dreaming of you Escuchar


Relación de gastos:

- Entradas para el teatro = 40 euros

- Chocolatinas para tomar en el descanso de la obra = 4,7 euros

- Los nervios, la ansiedad, la impotencia, el sentirme estúpida y por último, perderme la obra, no tienen precio.


Hay cosas que, efectivamente, el dinero no puede comprar.



P.D. Disfrutad de la canción, que es buenísima. Ah, y los planes que se frustraron no eran para celebrar San Valentín, eran para celebrar que he acabado el segundo examen del master... Por si había dudas.

lunes, febrero 09, 2009

El maquillaje lleva a la ira, la ira al lado oscuro.



Banda sonora (opcional): Nancy Sinatra - These boots are made for walking Escuchar


Hoy voy a hacer una confesión brutal que implica descubrir la verdad sobre aproximadamente un 90% de las mujeres. Sé que será duro saberlo, pero creo que en el fondo nos beneficia que los hombres lo sepan... espero.

Hombres del mundo: las mujeres no somos perfectas.

Me refiero a perfectas de nacimiento. Me explico: nuestra piel no es muchísimo más suave que la vuestra por obra de la naturaleza. Usamos crema para ese propósito. Nuestros dientes no son relucientes porque sí. Nos los lavamos mucho, muchísimo. Cuando una chica tiene una cita, y acude a ella perfecta, no es porque la perfección esté implícita en su forma de vida. Es porque se lo curra.

Vayamos por partes. Una cita para una chica empieza el día anterior. Ese día comprueba que está perfectamente depilada, y si no, ya tiene algo que apuntar en su agenda para el día siguiente. Esa noche, intenta en vano dormirse a una hora decente para no tener cara de muerta al día siguiente. Y digo en vano, porque si sus muchas obligaciones le permiten acostarse temprano, seguramente dará vueltas en la cama pensando dónde irán, cómo será y qué se va a poner.

Tema muy importante, por cierto, y odisea que comienza a la mañana siguiente. La eterna pregunta: ¿Qué me pongo? Y otra mucho peor: ¿Alguien sabe como se viste una guapa pero sin que parezca premeditado? Es que ni el oráculo de Delfos sería capaz de dar una respuesta acertada.

Además, el vestuario se divide en dos partes indisociables pero que requieren el mismo esfuerzo mental: lo que se ve y lo que no se ve (es decir, la ropa interior). Mi madre siempre me dice que una mujer nunca se siente insegura si ella cree que va adecuadamente vestida, y estar segura de lo que se hace cuando se ha quedado con un chico es muy importante (sí, ahí está todo el juego que da la ropa interior escogida)

Si se sobrevive al trance de la elección del vestuario, llegamos al proceso que en las fábricas se conoce como "chapa y pintura". Esto es, la ducha (con todos sus ingredientes, a base de gel, exfoliante, acondicionador, leche hidratante, cola- cao... etc) y el maquillaje, fase que dependiendo de la técnica y de si el encuentro tiene lugar de día o de noche, puede durar de quince a sesenta minutos. Menciones especiales en este apartado a todos esos inoportunos que te llaman al móvil justo cuando estás haciéndote la raya del ojo y consiguen que parezcas Cleopatra.

¿Ya está, eso es todo? Ahhh, no, de eso nada. Falta la parte de la mentalización. Ésta comienza cuándo ambos deciden quedar y termina cuando se produce el encuentro. Consiste básicamente en concentrar una buena parte de tu cerebro en la dichosa cita y en el dichoso chico. Los efectos secundarios son: falta de concentración (peligroso si vas a conducir o a manejar maquinaria pesada), pérdida de apetito, taquicardias, dolor de cabeza (de tanto pensar), nervios y en ocasiones, naúseas.

Por eso que te cancelen una cita molesta MUCHO. Por eso, que no te digan "que guapa estás" molesta MUCHO. Todo tu trabajo, tus ilusiones y los esfuerzos que has realizado durante horas no han servido para nada. De ahí que el maquillaje pueda llevarte al lado oscuro. Y que la venta de helados no cese ni en invierno (son antidepresivos sin receta médica)

Así que, hombres del mundo, ahora que sabéis nuestro secreto os suplico lo siguiente:

1- Si una chica está guapa, decídselo. Si ha hecho un esfuerzo por agradaros se merece el cumplido.

2- Nunca canceléis una cita a no ser que sea un caso de vida o muerte.

Elia, que se ha quitado las botas y el brillo de labios y escribe todo esto en vaqueros.

martes, enero 27, 2009

Va por ustedes



Banda sonora (muy recomendable, sobre todo para entender bien el post): Coldplay - The Scientist Escuchar

La semana pasada fui pronto a mi clase de piano. A veces lo hago para estar un ratito practicando antes de empezar la lección. Las aulas son pequeños espacios acogedores en medio del caos de la ciudad. Fuera puede ocurrir de todo, pero en aquella habitación sólo estáis tú y el instrumento. Entre Yan Tiersen y Chopin a veces se me va la mano... de repente empecé a tocar esta canción: The Scientist, del grupo Coldplay.

Y como la música sale de lo más profundo del alma, canté. Y surgieron ante mí las cosas que últimamente me rondaban la cabeza. Llegaron a mi mente las palabras de algunas personas que decían que al leer el blog se sentían identificados. Saboreé las cosas buenas que me habían pasado en aquellos días, y también las malas. Estas últimas son las que a veces nos hacen sentir muy solos, como si nadie pudiera percibir nuestro dolor. Son pensamientos envenenados que nos dicen que a nadie le importan esas lágrimas que derramamos en las sombras de nuestra habitación.

Pero yo sé ahora, y también en cierto modo lo sabía cuando empecé a tocar la canción, que en el fondo, nunca estamos solos. Hay miles de personas en el mundo que están pasando o pasaron por lo mismo que nosotros. No les conocemos. Nunca les hemos visto la cara. Pero estamos conectados, con un hilo muy, muy finito, imperceptible. Y aunque no podamos tenderles la mano ni darles una palmadita en la espalda (tampoco nos corresponde a nosotros hacerlo) sí podemos acordarnos de ellos de vez en cuando.

En mi caso, yo quise dedicarles una canción a todos aquellos que en ese momento se sintieron un poco solos. El jueves, a las 20:11 yo me acordé de vosotros. Y aunque no sé quienes sois, ni qué aspecto tenéis, desde una calle de Madrid, con mi piano y mi voz, os acompaño, os tiendo una mano y os empujo a seguir adelante.

Post dedicado a Leticia, por "los limones y el azúcar"

lunes, enero 19, 2009

Cosas que he aprendido en estos dos días



Banda sonora (opcional): Linkin Park - Nobody's listening Escuchar


Gracias a Love Story:

- Amar es no tener que decir nunca "Lo siento".

Gracias a mi trabajo:

- Ser feliz en un trabajo es no tener que pensar nunca "Que te den por culo, guarra".

¡Que levanten la mano todo los que alguna vez han deseado convertirse en un tigre delante de su jefa/e!

miércoles, enero 14, 2009

Waterloo





Banda sonora (opcional): ABBA - Waterloo Escuchar

Napoleón era un retaco. Y, por si no lo sabíais, tampoco era extremadamente guapo. Sin embargo, no creo que hubiese tenido problemas para ligar, pues por todos es sabido que era un gran estratega.

Y ligar, muchas veces, es una cuestión de estrategia.

En el amor como en la guerra, elegir una buena táctica es vital. Si te equivocas, puedes haberla cagado para siempre. Ya no hay marcha atrás, se despedirá con un "ya te llamo yo", y no volverás a verla/e. Y todo por una mala estrategia.

Hace un tiempo lo comprobé con un chico (¿veis? Mis post están basados en experimentos reales. ¡Para que luego os quejéis de que no me esfuerzo! xD). Compararemos las dotes de Napoleón con las de él para ver qué hizo mal y qué hizo bien. El chico, al que llamaremos Lestat, fue muy majo cuando le conocí. Me dio la impresión, por lo que decía, de que yo le parecía una chica interesante, algo fuera de lo común, suficiente como para hacer un pequeño esfuerzo. Así que ese día fue muy amable y simpático, y se fue de aquel sitio con mi número de teléfono.

Enhorabuena, una estrategia clásica y bien escogida para el tanteo preliminar: ser amable, educado y simpático.

Es importante que el “enemigo” sienta la presión propia de un ejército a las puertas de una ciudad, para que no olvide ni por un momento que está “bajo asedio”. Por eso me escribió un mensaje al día siguiente para darme su número y saludarme de una forma muy curiosa que sólo entendería una persona que hubiese estado presente en nuestra conversación del día anterior. Bien hecho otra vez: Recordatorio de "aquí estoy, que no se te olvide lo que pasó ayer" y comienzo de vínculo utilizando un saludo que sólo él y yo podríamos entender.

Quedamos esa misma semana para tomar algo. Y aquí es cuando la estrategia empieza a flaquear.

Primero fuimos a ver una obra de teatro. Eso es positivo, implica en cierto modo que se ha molestado en pensar un plan original. Buena jugada.

Error: cuando estás asediando, no puedes distraerte. Si te pones a mirar lo que está pasando en el pueblo de al lado es muy probable que los habitantes de la ciudad aprovechen para huir. Es decir, se pasó la obra entera devorando con los ojos a las actrices y mirándome de reojo para ver cómo me sentaba. No sé si es que yo soy rara, pero no entiendo el proceso mental que le lleva a creer que cuanta menos atención me preste, más ganas tendré de enrollarme con él.

Después nos fuimos a tomar algo. También vino mi mejor amiga (que resultó que también estaba viendo la obra, mira tú que casualidad…). Lo mejor es llevar al “enemigo” a tu terreno para poder controlar la situación. Ponerle una trampa y que pique. Pero la trampa se pone con un dulce, algo que le tiente. Y criticar cada cosa que dice la persona con la que has quedado, no es dulce. No tienta. Es más bien algo como: “Oh, pequeña, que estúpida e ignorante eres. Déjame que te cuente la verdad sobre la vida”.

Vamos a ver, consejo universal: no seas prepotente con la persona que tienes delante, ni deduzcas que es subnormal nada más conocerla. Eso no ayudará a llevarla a tu terreno.

Cuando ves que la batalla está perdida, que parte de tu ejército agoniza, y que el “enemigo” ha conseguido refuerzos, lo mejor es pedir la paz. Agacha un poco la cabeza y procura ser cortés, para que el ganador sea benévolo contigo y puedas retirarte con un poco de dignidad. Es decir, si ya las has cagado dos veces, y la chica en cuestión está con su mejor amiga, no la insultes. No digas cosas como: “No te conozco mucho, pero me parece que debes ser un poco mandona y que siempre quieres tener razón. Debes resultar un poco insoportable”.

No sé que contraataque fue mejor: la respuesta borde de mi mejor amiga o mi carcajada. El caso es que no le dimos la paz. Le dimos dos besos por educación y me fui a casa dispuesta a borrar su número.

A juzgar por estos actos, parece que Lestat no tenía el más mínimo interés en mí. Y si no me hubiese vuelto ha llamar, sus actos habrían tenido todo el sentido del mundo. Por eso cuando intentó quedar conmigo otras dos veces, pensé que o era un poco pardo, o no tenía ni idea de estrategia.

Y esta es mi historia. Por eso creo que hay que tener mucho cuidado con lo que hacemos, en el amor y en la guerra. Puede que a Lestat no se le haya dado tan mal con otras chicas, pero esto demuestra que nunca puedes despistarte, porque a todo genio le llega su Waterloo.

:)

jueves, enero 08, 2009

Memoria externa


Banda Sonora (opcional): Quique González - La ciudad del viento Escuchar


Uno melancólico, pero sólo un poco :)

Hoy no han aceptado uno de mis regalos de Reyes. La persona en cuestión tenía sus razones para rechazarlo, supongo, pero... siempre es triste.

- ¿Y qué hago con él ahora? - le he preguntado.
- Quédatelo tú - ha contestado - y utilízalo. No es algo barato, así que dale uso.

El regalo en cuestión es una memoria externa. Yo nunca he querido una, y no sé si la necesito. Algunos amantes de la tecnología me dirán: "¡Estás loca, claro que la necesitas! ¿Y si tu ordenador revienta y lo pierdes todo?" Pues no sé qué pasaría entonces. Pero me ha dado por reflexionar.

La persona que ha rechazado mi regalo lo ha hecho en parte porque quiere sacarme de su vida. Algunos lo llaman "pasar página". Hay personas que son incapaces de hacerlo. El perder el contacto, aunque sea durante un cierto tiempo, con alguien a quien han querido (y quieren) mucho supone un esfuerzo tremendo. Hay otras personas que de lo que son incapaces es de olvidar si tienen que mirar a la cara a la persona cuyo recuerdo tratan de sacudirse tan desesperadamente como nos sacudimos el agua de encima al salir de una piscina. A mí me parece una enfermedad muy parecida, y en esos casos un disco duro externo puede ser un paliativo.

La memoria externa cumple una doble función: almacena y deja espacio. Si nuestros ordenadores son un reflejo de nuestras vidas, todas las fotos, los e-mails, los recuerdos, pueden resultar dolorosos. En ese caso la memoria externa puede ayudar sacando de nuestro ordenador aquellas cosas que no queremos ver, porque suponen un duro golpe cada vez que nos cruzamos con ellas sin querer (o queriendo, hay gente muy masoquista). Por otro lado, los recuerdos no se pierden para siempre en el olvido, y si algún día recuperamos las fuerzas y nos sentimos nostálgicos podemos recurrir a ellos para refrescarnos la memoria. E incluso podemos sorprendernos a nosotros mismos sonriendo al recordar alguna anécdota.

Ojalá la vida fuera tan sencilla como hacer limpieza en el PC. Pero no es un mal comienzo en cualquier caso.

No sé... quizá utilice el regalo.

Post y música dedicados a Idas.

jueves, diciembre 18, 2008

Banda Sonora

Una profesora de historia que tuve en el colegio empezó el curso con la siguiente frase:

"Esto es la clase de Historia. Aquí estudiamos la historia de los Hombres. Y el hombre no es hombre hasta que no pinta, no escribe, no danza y no hace música. En definitiva, hasta que no crea."

Dejando a parte estar de acuerdo o no (que podéis estarlo, o no), me resultó lo suficientemente curiosa como para que no se me olvidara a pesar de que han pasado "ejem" años. Me hizo pensar especialmente el tema de la música, por mi teoría de la Banda Sonora.

La Teoría de la Banda Sonora básicamente dice que todos tenemos o queremos tener una. La vida es completamente distinta cuando hay música. Las emociones se intensifican, las sensaciones se multiplican. A veces parecen señales casi místicas: cuando te presentan a un chico/a que te gusta, como esté sonando una canción que significa algo para ti el impacto es tremendo. Influye muchísimo en nuestra percepción.

Las películas nos lo demuestran cada día. Hay escenas que sin música no significan nada. Las más épicas se pueden convertir en sosas y estúpidas si carecen de violines y percusión.

Creo firmemente, que todo sería mejor si pudiéramos tener Banda Sonora. Una que nos acompañara a todas partes, con melodías perfectas que encajaran con cada momento, con cada sentimiento. Ya que cada uno es el protagonista de su propia historia, ¿no sería genial tener la Banda Sonora de nuestra Vida (BSV)?

J. R. R. Tolkien dice en el Ainulindalë (la creación del mundo) que los Valar dieron forma al vacío cantando y tocando instrumentos, y así se nacieron las montañas, los valles, las aves, los árboles... Yo soy friki y me encanta la música, así que me parece una forma de crear el mundo tan buena como cualquier otra.

Elia, que va a todas partes con su mp3.

P.D. Si tuvierais una BSV… ¿qué canciones elegiríais?

viernes, diciembre 12, 2008

Shining light



Banda Sonora (opcional): Ash - Shining Light Escuchar

Ayer, al terminar la clase del master fui al pub irlandés que está en frente de mi casa. Es un sitio al que me gusta mucho ir, quizá porque lleva ahí muchísimos años y ya me siento como en casa, o porque es agradable y tranquilo durante la semana y divertido los sábados por la noche, o por la simpatía del personal, o los mojitos que preparan (sí, es raro, pero es que aunque el bar es irlandés el chico que lo lleva es cubano...). El caso es que me gusta mucho.

Cuando tienes clase hasta las diez de la noche (y después de trabajar todo el día) no hay nada como sentarte un rato en un sitio agradable a divagar sobre todo y nada.

Cuando la cerveza ya no tenía espuma y quedaban sólo cuatro patatas en la bandeja, levanté la vista y me fijé en una estrella que brillaba en el techo. No había reparado en que ya habían colocado los adornos navideños.

La estrella era simple, pero muy hermosa. Estaba formada por una pelotita que hacía de cuerpo central, a la que atravesaban muchos alambres pintados de plata y cubiertos completamente de purpurina, hasta el último centímetro. Giraba muy despacio con la ventilación del local, y las luces le arrancaban destellos magníficos, como si estuviera cubierta de miles de diamantes. No era una estrella de verdad, pero realmente lo parecía.

- Es la purpurina - le dije a G., sentado a mi lado.
- ¿Cómo?
- La purpurina. - contesté - El amor es como la purpurina. Lo cubre todo y lo hace brillar, y cuando falta es como si todas las cosas fuesen más grises, más oscuras. El amor es la única cosa que puede convertir una pelota y unos cuantos alambres en una estrella.

viernes, noviembre 07, 2008

La puerta del tiempo

Hoy he estado cotilleando el blog de alguien a quien una vez llamé “amiga”. No lo he leído porque ya no lo sea, lo he leído porque lo fue. Y mirando sus post antiguos, esos de hace dos o hasta tres años, he recibido la bofetada del pasado.

Es una sensación extraña: como a veces, al mirar nuestra propia vida, es como si mirásemos la vida de otro. Porque aquellas cosas que juramos que serían eternas, se han perdido entre la hojarasca del otoño. Lo que tanto nos importaba se ha transformado en cosas nuevas, que no guardan ningún parecido con sus antecesoras. Y una vocecita en nuestra cabeza comenta: “¿En qué estaría yo pensando?”

Me he preguntado si hice bien en algunos casos, y cómo influí en muchos otros. Si mi paso por las vidas de algunas personas las cambió, y de ser así, si tal vez hubiese sido mejor que nunca me hubieran conocido.

Abrir la puerta del pasado es como estar en un plató de cine, donde todas las cosas estuvieran pegadas y la gente siguiera un guión estricto. Puedes observar las cosas al detalle, escuchar y recordar, pero no puedes tocar ni cambiar absolutamente nada. Al final siempre se salé del plató con dolor de cabeza, impotencia, y muchas cosas en que pensar.

Esta mañana parecía que iba a ser un día de noviembre como otro cualquiera. Pero mi curiosidad y el ordenador me han traicionado, y he abierto la puerta del tiempo.

viernes, octubre 03, 2008

Pasaporte

Cuando una relación se rompe, la vida se tiñe un poco de gris, en todos sus aspectos. A veces es sólo una brisilla de polvo, que apenas se nota, porque no toca un campo tan cercano a la persona amada y perdida. Otras veces es una densa bruma que no te deja ver hacia dónde caminas, aunque la mayoría de las veces eso apenas importa, dadas las circunstancias.

De cada esquina surgen cosas dolorosas, como cuando estás buscando una camiseta que ponerte y te encuentras la que antaño usaba él/ella como pijama. Algunas de esas "cosas dolorosas" aparecen al cabo de mucho tiempo, y de repente nos sorprendemos a nosotros mismos al sentirnos melancólicos porque hemos encontrado una carta de hace años cuando limpiábamos el cajón de la mesilla.

En definitiva, una relación rota puede ser como el mar de levante en una época de medusas. Estás nadando tranquilamente y sin esperarlo notas una sacudida eléctrica que te devuelve a la cruda realidad.

Sin embargo, un tema particularmente escabroso en una ruptura son los amigos. Porque es un hecho consumado que los amigos de tu novio/a, no son tus amigos. En realidad, puede parecer que lo son, y de hecho es posible que durante algún tiempo lo sean. Pero no perteneces a ellos, y ellos no te pertenecen. Digamos que vuestra amistad más que una "nacionalidad", es un Pasaporte. Un visado que sus amigos te extienden para permanecer a su lado libremente, y que tiene una fecha de caducidad: la ruptura.

A partir de ese momento es posible que tu pasaporte sea considerado caducado y tu presencia "non grata". Pero eso sólo ocurre en los peores círculos. Gracias a los dioses existen muchas personas sensatas que no sienten disgusto al verte, aunque vuetsra relación ya no sea tan estrecha.

Esto no es, ni mucho menos, una crítica hacia nadie. Me parece normal que se pierdan ciertas amistades tras el final de una relación, igual que se pierden muchas otras cosas, y forma parte del doloroso proceso. Yo misma he perdido el contacto con ex paejas de mis amigos, sin apenas darme cuenta.

Todos los pasaportes caducan, es un proceso natural. Son como las propias rupturas: "cosas que pasan".

viernes, septiembre 19, 2008

Qué malvados

Mirando los exámenes de la Universidad desde la segura posición de quien ya los ha terminado, me he dado cuenta de que para un pobre estudiante en los meses de Septiembre, Junio y Febrero, es fácil sentirse como un pseudo-héroe rodeado de villanos.

El malvado profesor de expresión arrugada que te contempla sin pizca de compasión, se identifica fácilmente con la escena final de un videojuego, ante el malo malísimo, solo que en esta ocasión el permanece a una distancia prudencial (pero sin quitarte ojo de encima), y te envía a sus matones para que hagan el trabajo sucio. Estos son, por supuesto, las preguntas cuya respuesta no habías estudiado, aquellas que "no venían en tus apuntes", y las más sanguinarias, aquellas para las que no tienes suficiente tiempo a la hora de contestar.

Tus compañeros histéricos, que te esperaban a la entrada del examen para destrozarte los nervios (y los tímpanos) no juegan en el equipo contrario, pero desde luego le ayudan más a él que a ti. No hay nada peor que el momento en el que todo el mundo comienza a entrar en el aula con una formación digna de un rebaño y escuchas comentarios como: "¿Cuáles eran los 4 modelos para comprobar la heteroscedasticidad? ¿Te has estudiado la predicción, que siempre cae? o ¿Sabes que han cambiado el temario este año?"

Te dan ganas de atravesarle con Excalibur, o con una espada láser, o con lo que sea que lleve cada uno en su fantasía heroica.

Pero a los que más odio, sin ninguna duda y de manera visceral, es a los que reparten la publicidad de las academias. Esos son los que dan el primer mordisco, como hienas carroñeras que son. Se colocan a la salida de los autobuses, formando un pasillo del que es imposible escapar, y convirtiéndose en lo primero que ves cuando pisas suelo Universitario. Se echan encima de ti como buitres y cuando sales tienes 7 folletos, 3 carpetas de plástico, 2 reglas con fórmulas en la parte trasera y 1 bloc de notas que no utilizarás nunca. Una colección de elementos publicitarios con un solo mensaje:

*** VAS A SUSPENDER. VAS A CAER COMO UNA CHINCHE. Pero si quieres sufrir, adelante. Cuando te hayan dado el palo ven a vernos con tus ahorros y veremos qué podemos hacer por ti. ***

Grrrrr... Les odio. Sanguijuelas…

sábado, julio 19, 2008

Incidencia

Como algunos habréis podido leer, alguien ha accedido a mi cuenta de google y por lo tanto a mi blog.

Lamento las molestias que ésto haya podido causar. Un saludo.

*(

Esta entrada no es de "Elia", y su publicación se debe exclusivamente a mi deseo de aclarar la presunta manipulación y modificación por su parte de la intención de un comentario (que en adelante llamaremos "comentario A") en su último post, pues varios comentarios sucesivos del mismo autor del "comentario A", explícitos y aclaratorios de la cuestión expuesta al final del siguiente párrafo, han sido también eliminados por ella posteriormente.

El "comentario A" fue presuntamente borrado por ella, aproximadamente al tiempo que alguien que firmaba como "Dani" publicaba un comentario muy particular que pudo leerse hasta hace unas horas, y presuntamente a raíz de ésto y aquéllo, son ya varias las personas que han interpretado que en el "comentario A" eliminado se hacía una amenaza directa de agresión física.

Entre esta situación, y el hecho de que alguien decida interponer una demanda por presunta amenaza de agresión física, estimo que media sólo un paso, y por ello vuelvo a repetir que he decidido publicar esta nota en el mismo lugar donde presuntamente se han observado los puntos anteriores, de modo que pueda ser leída como aclaración, dada la relevancia del asunto.

He de decir también que "Elia" (así firmaba sus posts), en su actual y nueva calidad de "autor", puede seguir publicando entradas en este blog desde al menos una de sus actuales direcciones de correo de gmail, y recibiendo los comentarios de los lectores, pues no es mi intención bloquear en modo alguno estas actividades. La condición de "administrador" le será en principio restituída en cuanto el actual "administrador" tenga conocimiento de que un medio externo e independiente, como por ejemplo el probado motor de búsqueda de Google (R), cachee (esto es: almacene públicamente) las entradas y comentarios de este blog en su estado actual, de modo que pueda ser consultado por cualquier persona que hubiese leído con anterioridad este blog.

Cito, pues, a continuación, el fragmento del "comentario A" correspondiente a lo aquí comentado:

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"Tengo el ombligo pequeño, Elia, pero la cuestión no es el tamaño, sino
qué es lo que miras, si sólo el tuyo o el de los demás también. De eso
iban mis comentarios: de miradas, no de ombligos.

Quizás no le dirías este comentario tuyo a la cara a mi padre, a mi
madre, a mi hermana o al núcleo de mis amigos, desdiciendo lo que en
su día dijiste alegre y coqueta: "Hola, encantada de conoceros, yo soy
su novia". Cualquiera de ellos probablemente te cruzaría la cara, o
desde luego le gustaría, y no los detendría, pues me contengo también
para no hacer yo lo mismo.

Es precioso como, para no perder forlayos ni posición social smiálica,
reescribes la historia según tu conveniencia y pisoteando o eliminando
a quien sea, dejándolo por imbécil de psiquiátrico ante tus amiguetes.
Allá ellos con lo que quieran o les convenga creerse"

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Puede observarse que en el texto anterior, no hay escrita amenza alguna de agresión física, sino una expresión de los fuertes sentimientos que experimentan un colectivo de personas, y con una mención explícita, además, de que el autor del texto no se permite ceder a tales sentimientos de desagrado o ira y manifestarlos en forma de agresión física. Además, espero y deseo que en el comentario firmado por "Dani" no se tuviera una supuesta intención de expresar voluntad o amenaza alguna de agredir físicamente a nadie: en efecto, resultaría quizás algo bastante cutre, además de serio.

Como nota final, debo decir que tras el par de días de trabajo, y de algún tiempo de procesador, dedicados al conjunto de tres cuentas de correo electrónico de "Elia", me limito a lo que he explicado en este post, y que en NINGÚN CASO he llevado o llevaré a cabo la posibilidad de estudio, almacenamiento o envío de correos en/desde alguna de estas tres direcciones de correo electrónico, sea del modo que sea e incluyendo aquí el encargo de tal labor a terceros, pues entre otras cosas, sería de una villanía que no poseo, aunque hay personas que si de ellas dependiese, y visto lo que en pro de sus intereses han llevado a cabo en otros lugares o colectivos a través de afirmaciones infundadas y rotundamente falsas, quizás no se resistirían al daño terrible que potencialmete pueden causar tales acciones, si se planean con inteligencia.

Y aunque el tiempo de trabajo y de procesador mencionados pueden perfectamente volver a emplearse en el futuro, con idénticos resultados técnicos, adelanto rotundamente que NO SE HARÁ, y que ni siquiera se volverá a comentar o publicar nada por mi parte en lugar alguno, pues lo que creo debía decirse, ya está dicho, y quien quiera leerlo lo hará, pues ahora ya puede, y quien no, tenía y tiene plena libertad de no hacerlo. A partir de ahora, guardo silencio.

Mis más sinceras disculpas por las posibles molestias que pudieran derivarse inconscientemente de este post.

P.D. - Efectivamente, "Elia", y dejando de lado el contenido rocambolesco, por decir algo, de algunos de tus posts, vuelvo a repetir lo que ya ha sido dicho muchas veces, pues no es sino la verdad: tus dotes para la escritura son francamente buenas.

lunes, julio 14, 2008

De árboles y mariposas

El verano siempre me ha parecido una época muy curiosa. Es como un viento pasajero que llega de golpe y se marcha antes de que nos demos cuenta, que nos transforma momentáneamente cuando nos rodea y nos devuelve a la normalidad cuando se va. En verano la gente hace cosas que no haría normalmente.

A algunas personas el verano les vuelve románticos. Los conocidos rolletes de verano se suceden continuamente, especialmente en los lugares cercanos al mar. ¿Qué tendrá la playa? ¿Será la luna llena danzando ente las olas? No sé…

Muchas personas definen la sensación de los romances veraniegos utilizando la palabra “mariposas”. Dicen que la sensación al ver a ese chico (sí, generalmente esta expresión es utilizada por mujeres) es como “si tuvieran mariposas en el estómago”. Un cosquilleo, el famoso “Shashasú” que decían en Sexo en Nueva York.

Como la brisa veraniega, las mariposas se van tarde o temprano. A veces no hay nada más que un recuerdo perfecto de sus alitas rojas como sonrisas o azules como la nostalgia. Pero otras veces no es así.

A veces, sin darnos cuenta, una raíz diminuta crece entre el revuelo de las mariposas. Al principio nadie se da cuenta, obnubilado con el vuelo de colores. Pero poco a poco va creciendo, despacito. Y cuando las mariposas se marchan, un tronco pequeño queda en su lugar. Es débil y hay que cuidarlo, pero vaya, ahí está.

Con el tiempo, el árbol crece. Puede llegar a convertirse en todo un gigante, como esas secuoyas milenarias en las que el final se ve sólo a duras penas. Sus raíces ya son resistentes y tocan cada faceta de nuestra vida. Las ramas llegan a nuestra cabeza, haciéndonos conscientes de que ese árbol existe. De vez en cuando las mariposas se pasean haciéndonos cosquillas, alegrando el paisaje y remoloneando entre sus hojas. Pero cuando se vayan ya no quedará el espacio vacío de siempre. Ahora habrá un árbol resistente, que aguanta tormentas y tempestades, a veces incluso sin inmutarse.

Es importante para resistir que cuando las mariposas se marchen quede un árbol para esperar su regreso. Una vez me regalaron mariposas, y lo pasé muy bien bailando con ellas alrededor. Es delicioso y divertido. Pero ahora tengo la suerte de tener un árbol. Su cuidado es más complicado y a veces desearía talarlo XD , aunque en el fondo agradezco tener algo de vida un poco más prolongada*.

:)


(*) En algunos casos la vida de la mariposa adulta es breve, no durando más que el tiempo necesario, a veces un solo día, para asegurar la reproducción ;)

miércoles, junio 11, 2008

Seis años de diferencia

Último año de carrera. Cuasi licenciado/a.

Miércoles:

23:00 ¡Café, café, café!
00:00 ¡Café, café, café!
1:00 Me leo esto último y me acuesto ya, lo juro.
1:30 Vale, ya está. A ver el despertador... 7:30. Bueno, no pasa nada porque duerma seis horas estos dos días.
2:00 (ya en la cama)"El empresario social está obligado a inscribirse en el registro Mercantil en el plazo de un mes desde la constitución y la entrega de documentos para realizar el primer asiento. El empresario individual..."
2:30 Duérmete, por favor...
3:00 Mierda, mierda, mierda.

Jueves:

7:30 Doloooooooorrrr...
7:35 Ducha, por favor.
7:37 (frente al espejo del baño) ¡Dios mío! ¿Dónde están mis ojos? ¿Son esas ranuras de ahí?
8:00 ¡Café, café, café!
8:10 "El empresario está obligado a llevar una Contabilidad ordenada y apropiada para su actividad. Los libros obligatorios...."


Día de publicación de las notas:

15:30 Menos mal... ¿Puedo ir a caer en coma ya?

Primer/segundo año de carrera

Miércoles:

22:00 Yo creo que lo mejor es acostarme ya. Así me puedo levantar súper pronto y estudiar muchísimo. Voy a levantarme mega temprano, me voy a dar una paliza y aprobaré seguro.
22:15 Voy a apagar el ordenador.
22:20 Uy, Carlos está en el messenger.
22:21 Será sólo un segundo...

1:00 Mierda.

Jueves:

7:30 Mmmmm... Cinco minutitos...
7:45 Cinco minutitos...

9:00 Mierda
9:10 Bueno, no pasa nada: una ducha, desyuno y me pongo. A las 9:30 como muy tarde ya estoy estudiando. Y si me quedo hasta las 22 son un montón de horas...
9:20 Voy a ver un ratito la tele mientras desayuno... Total, sólo van a ser 10 minutos.
9:22 ¡Ostras! ¡¿Vuelven a poner "Oliver y Benji"?!

10:30 Mierda
10:35 Vale, ahora ya sí que sí.
10:45 "Macroeconomía, Tema 1: Introducción"
10:50 Pffff, que rollo.
11:00 ¿Me habrán escrito algún e-mail?
12:00 "Macroeconomía, Tema 1: Introducción"
12:10 (con el móvil, sms)"Ola!q tal?Yo aki studiando.Tu como lo yevas?Bss"
12:15 "Macroeconomía, Tema 1: Introducción"
13:00 Uy, que hambre. ¿Habrá algo en la nevera?


17:00 "Macroeconomía, Tema 1: Introducción"
18:00 (suena el móvil, tono sms) "Ola!Pues yo tb studiando,pro muy kansada ya.Kedamos un rato y así nos dspjamos?Bss!"
18:05 (con el móvil, sms) "Vale tia,xq yevo ncerrada n ksa todo el dia y stoy agotada.Ya no m entra nada.M paso x tu ksa a las 20.Bss!"
18:30 "Macroeconomía, Tema 1: Introducción"
18:45 "La macroeconomía es la rama de la economía que estudia..."
19:30 Voy a vestirme, que no llego.

Día de publicación de las notas:

18:00 ¿Un cuatro? Joder, que injusto. ¡Pienso reclamar en la revisión!

viernes, mayo 23, 2008

Redecora tu vida

A veces tengo la sensación de que el corazón es como una casa, una casa con muchas habitaciones. Y en esa casa, como en cualquier otra, viven muchas personas, tantas como nosotros mismos consintamos.

Hay gente que tiene un estudio, con espacio para sí mismo y uno más, como mucho. Tener un estudio generalmente conlleva problemas de espacio: si no cedes parte de tus cajones o armarios para que el otro asiente tus pertenencias, debes plantearte mudarte a otro lado más grande o te arriesgarás a perderle para siempre.

Algunas personas poseen enormes mansiones, con espacio para todo tipo de amigos, conocidos y mascotas. Puedes encontrarte a cualquiera paseando entre sus habitaciones, porque con un territorio tan descomunal, su corazón es como una jornada de puertas abiertas. Sin embargo, es difícil ser un buen anfitrión con todos y cada uno de ellos, y puede que algunos invitados sientan una ligera decepción al pensar que no son tan especiales como creían (aunque eso no sea del todo cierto)

Otras personas, y en este grupo se encuentra la mayoría, tienen un piso ni muy grande ni muy pequeño, que comparten con la persona elegida y que posee habitaciones a parte para la familia, los amigos. El único probelma de espacio que puede surgir aquí, es decidir quién puede quedarse y quién no, y sobre todo, cuanto de tu espacio reservas para el elegido y cuanto para los demás.

Estáis leyendo a una persona que no controló el espacio de su piso. Concretamente, se me dio muy mal rehubicar a los ex-elegidos en sus nuevas habitaciones.

Soy una de esas personas con la buena o mala costumbre de prolongar la amistad cuando el noviazgo ha terminado. Lo que no hago, de ninguna de las maneras, es rebajarles a las habitaciones de invitados. Así que dejo que se queden en la cama de matrimonio, en la habiatción principal, y soy yo la que se muda a otra habitación, donde hago una larguísima obra para convertirla en una habitación principal, que ocuparé con el siguiente elegido.

A medida que situaciones como esa se repiten, las habitaciones son cada vez más pequeñas, cada vez menos cómodas, cada vez tienen menos luz...

De repente, me desperté un día dándome cuenta de que con tantas habitaciones ocupadas, estaba obligando a dormir a una persona muy especial en el equivalente al cuarto de la plancha. ¿Cómo habíamos llegado a esta situación? ¿Qué había pasado con el espacio que debería haberle dedicado? ¿Cómo iba a sentirse "el elegido" si en mi casa apenas había un lugar preferente para todas sus cosas?

Así que decidí redecorar mi vida. Los cambios deben producirse en todos los sentidos, y no puedo hacer que un principe azul se sienta como tal si comparte la cama con el perro.

Ahora estoy tirando algunos tabiques y reconstruyendo parte de la casa, para rehubicar a algunas personas donde deberían estar: en las habitaciones de amigos muy queridos.

Y por fin, la habitación principal volverá a ser mía.